Mi paz interior.

Todos la necesitamos. Gracias

CONEXIÓN PERMANENTE.

Hazte responsable.

Es muy sencillo perder la paz por estímulos externos y esto sucede porque no asumimos la responsabilidad de cuidarla y preservarla, permitimos que cualquier elemento nos la robe, queremos caer bien o no incomodar a quienes nos rodean y para ello, sacrificamos nuestra paz. Otra manera de perderla es queriendo

Ver la entrada original 129 palabras más

Conversando con mi SER.

Tenemos que hacerlo. Gracias

CONEXIÓN PERMANENTE.

Dios conversa en mi silencio humilde y en la sencillez de mis acciones.

En verdad esta es una experiencia muy diferente a como la había venido imaginando en mi mente y esto es porque Dios siempre se manifestará en la manera en la que él sabe que le voy a prestar atención, lo curioso es que, hasta ahora nunca ha sido una conversación o intercambio de ideas o impresiones, más

Ver la entrada original 242 palabras más

El amor: ser con alguien, no de alguien

Algo muy necesario a tener en cuenta. Gracias.

Yolanda Jiménez. Terapeuta

El amor es real cuando se da desde la libertad, el verdadero amor nos brinda la oportunidad de ser tal cual somos, de reconocernos a nosotros mismos con la ayuda de la presencia del otro. Sin embargo, podemos confundirnos en el proceso y sentir que le pertenecemos a esa persona a quien amamos o bien que ella nos pertenece a nosotros.

El amor debe ser un canal para desarrollarnos, no para limitarnos o encerrarnos. Quien nos ama tendrá la responsabilidad de invitarnos a volar, de ayudarnos a preparar nuestras alas y hacer lo posible para que volemos, esto evidentemente debe ser recíproco. Pero debemos dudar de un amor que nos coloca grilletes, que nos invita a estancarnos, que nos ata o nos corta las alas, porque esas acciones no son impulsadas por amor, sino por miedo, por rivalidad, por egoísmo, por celos, por

(C) Yolanda Jiménez

necesidad…

Nada más…

Ver la entrada original 324 palabras más

Señales… las hay si queremos atenderlas 👀😳

Es cierto. Gracias

Awilda Castillo

Ayer pude comprobar que hay señales en nuestro camino y aveces están tan ahí… tan obvias que pasamos nuestros sentidos por ellas y no queremos darnos cuenta.

El cielo simplemente señalaba algo. Entre tanto azul se dejaba ver una línea blanca, como el rastro ese que cuando niño nos decían que dejaban aviones “de proporción a chorro” cosa que nunca entendí, pero era lo que decían los mayores. Sin lugar a dudas, algo ocurrió arriba para dejar esa marca o estaba por ocurrir alguna cosa aquí abajo que podría ser atendida. Había una llamada de atención.

Por mucho rato pusiera la mirada donde fuera, así me parara de cabeza, esa señal estaba ahí…

Volviéndose más a la vista con el paso de los minutos…

Dejándose ver, por si había alguna duda.

De la misma manera también nos ocurre a veces con lo tangible de nuestra vida y las situaciones…

Ver la entrada original 247 palabras más